Juegos · Juego 9
El abismo
Te secuestraron y te tiraron acá abajo. No vas a saber quién ni por qué. Tenés un libro, una pluma y una linterna, y una luz que te habla y que está y no está. Lo que anotás se vuelve cierto: es lo único que tenés contra un lugar que cambia de forma cuando nadie lo mira.
Terror visto de arriba · tres capítulos
El abismo
Un lugar que no está mal: es malo. Y vos adentro, con un libro y una pluma.
Terror pesado. Oscuridad, persecución y cosas que no deberían estar. No hay sangre ni muertes en pantalla, pero el tema es duro: la cabeza que se va y lo que no volvés a ser. No es para chicos.
Flechas o WASD para caminar · el mouse para mirar (clic para trabarlo) · mantené E para anotar · F la linterna · M el sonido. En celular se camina con los botones y se mira arrastrando el dedo. Tiene sonido y conviene con auriculares.
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Flechas para caminar. Mantené E para anotar.
Tu libro
Lo que escribiste queda acá. Lo que intentaste escribir y no agarró, también: eso es lo que no estaba.
Cómo se juega
- Escribir es todo. Poné algo enfrente tuyo y mantené apretado. Tarda, y mientras escribís no podés moverte. Lo que anotás deja de cambiar de lugar.
- Lo que no está. Algunas cosas las pone tu cabeza. Si las anotás, la tinta no agarra. Se las puede reconocer mirando bien: no hacen ruido, no tiran sombra, no tapan la luz.
- La cabeza. Sube en la oscuridad y cerca de lo que te busca; baja en los rincones donde el aire está quieto y cuando anotás algo verdadero. Primero el lugar se deforma, después ves cosas, y al final el libro te miente.
- Si te agarran no te morís: te despertás en el último lugar seguro, con una pila menos y con la cabeza peor.
- La linterna se gasta. Apagada se ve casi nada, pero la cabeza se te va más rápido a oscuras.
Cómo está hecho
Se ve de arriba, como Cuatro cuadras, y no hay ninguna imagen: todo se dibuja con rectángulos. Cambiar la cámara cambió de dónde sale el miedo. En primera persona el miedo era no ver, porque la pared te tapaba; de arriba, si no se hace nada, ves el mapa entero y se te acaba el misterio en tres segundos.
Por eso un cuadradito puede estar en tres estados y no hay un cuarto: negro si nunca lo alumbraste, y entonces no existe todavía; gris si lo viste alguna vez, y entonces te acordás de la forma pero no de lo que hay ahí ahora; y entero si la linterna lo está tocando. Lo que se mueve no aparece nunca en el gris. Por eso el mapa que ya recorriste no te sirve para estar tranquilo.
Encima va el filtro de cámara vieja: grano, viñeteo, líneas de barrido y, cada tanto, la imagen que se corta y se corre. Cuanto peor está tu cabeza, más se corta.