Juegos · Ocho puertas · Juego 15
La careta
Sos VTuber. La gente ve un dibujo, no te ve a vos. Diez streams: el primero con cuatro personas mirando y el último con treinta mil.
Para que el número suba tenés que fingir —poner la cara que va, contestar a todos, agradecer la donación del que recién te insultó— y fingir te gasta la careta. Cuando se te acaba, el avatar hace una cara que vos no elegiste y cortás el stream.
Y hay una sola forma de recuperarla rápido: decir lo que pensás. Eso te devuelve careta y te tira el número abajo. Todo el juego es elegir cuándo.
La cara
Cuatro, y no son adorno: la risa es la que más sube el número y la que más te gasta, y con cara normal no sube nada pero tampoco perdés nada. Ir cambiando es medio juego.
El chat
Las preguntas hay que contestarlas antes de que se vayan, los spoilers hay que borrarlos rápido y las donaciones hay que agradecerlas aunque no tengas ganas. El troll te gasta careta con solo estar ahí.
Kuma
Está desde el primero, cuando eran cuatro. Leerlo es lo único del chat que te devuelve careta en vez de sacártela. Del sexto stream en adelante es mod y te saca los trolls solo.
El micrófono
Apagarlo te deja respirar y recuperar, y mientras tanto se te va yendo gente. Es la otra forma de descansar y también se paga.
La comida
El hambre baja sola y no te hace perder: te hace gastar la careta casi al doble, y en cero se te va aunque no pongas ninguna cara. Comer te saca del aire unos segundos y ahí también se va gente. El mate es gratis y no llena nada; la milanesa te deja como nuevo y son nueve segundos callado.
El súper y la cocina
Los platos no se compran hechos. En el súper comprás ingredientes por paquete y en la cocina los convertís en porciones: dos galletitas con harina y azúcar, dos sándwiches con pan, fiambre y queso, una milanesa con carne, huevo, pan y papas. Lo que te comés al aire se gasta y hay que volver a cocinar. El mate no: la pava está siempre.
Los que no se van
Hay un fan que se pasó de rosca. Con él no funciona nada de lo que el juego te enseñó: contestarle, banearlo o borrarlo es darle bola, y darle bola lo empeora y le llena la barra de arriba. Lo único que anda es no hacerle nada y aguantar hasta que se aburra.
La puerta
Desde el sexto stream, mientras estás al aire, golpean. A veces es un delivery equivocado; a veces es alguien que pregunta por vos con el nombre del canal y no con el tuyo. Con P vas a atender: el que empuja se va, pero mientras estás allá no salís por cámara y se te cae el número. Y si no vas, la traba cede.
La ferretería
Lo que te rompen no se arregla solo: la puerta llega al stream siguiente como la dejaste, y si llega a cero mientras estás al aire, entran. En la ferretería se compran cerraduras, cadenas y una tranca de hierro, una mirilla para saber quién es antes de levantarte, y un cerrajero para dejarla como estaba. Es la única tienda del juego que no sirve para que el número suba: sirve para no perder.
La elección y los cuatro finales
En el quinto Kuma te avisa algo. En el sexto hay que elegir con quién hacerlo: él, que está desde que había cuatro personas, o Toby, el mejor amigo de antes del canal, que quiere que vayas a su casa. Los dos cambian el stream de verdad, no sólo el texto, y uno de los dos termina la partida ahí mismo. El final sale de esa elección, de cuántas veces dijiste algo en serio y de cuánto dejaste crecer la barra de los que no se van. Son cuatro y se pueden sacar todos.
Se juega con el teclado o tocando los botones. La partida se guarda sola en tu equipo. El canal, Kuma y todo lo que se nombra son de acá: los animes que aparecen no existen.